El absentismo laboral de los obesos se multiplica por dos respecto a la población de peso normalizado.

Juan Ignacio Goiria, presidente de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao ha presentado en el seno de la jornada Alimentación y Trabajo. El Sobrepeso y la Obesidad los resultados de un estudio realizado en una multinacional del automóvil en el que se analizan la incidencia de la obesidad en la plantilla, la productividad de los obesos y sus costes laborales. Según se puso de manifiesto, los datos fueron concluyentes: “en lo concerniente al absentismo laboral, las personas obesas multiplicaron por dos su tasa con respecto a la de sus compañeros con un peso normal”.

(Portales médicos)

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Tras la investigación, “se constató que la media de días de baja entre los obesos era de 8,5 días, mientras que el mismo aspecto en los trabajadores con normopeso se quedaba en 3,7 días al año”, afirmó durante su exposición el experto, que además es subdirector de prevención de Riesgos Laborales del Ayuntamiento de Bilbao. Por otro lado, los trabajadores obesos mostraron “un 4,2 por ciento menos de productividad que sus compañeros con un peso normal”.

El estudio analizó una muestra de 7.300 trabajadores; de ellos, 1.058 atendieron a los criterios existentes para su consideración como obesos, mientras que el resto, 6.242 empleados, fueron agrupados en otras categorías. Durante el año que se llevó a cabo la investigación, 2007, el número total de días de baja a los que tuvo que hacer frente la empresa analizada, sólo entre las personas obesas de su plantilla, fue de 5.255 días.

“Esta situación”, tal y como explicó el presidente de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao, “tiene unas consecuencias directas y muy importantes en la economía de las empresas”. Así, refiriéndose al estudio, el coste anual total asociado al absentismo laboral provocado por los problemas de obesidad de los empleados de la multinacional se estimó en 391.288 euros. Asimismo, la menor productividad desarrollada por los trabajadores obesos se tradujo en unos costes mucho mayores, concretamente, 2.805.390 euros al año. De este modo, el coste total anual para la empresa que supuso la obesidad de sus empleados alcanzó los 3.196.678 euros.

El mayor coste: el coste humano

Tras presentar los datos del estudio, que se llevó a cabo en colaboración con la fundación Clara Abbott, Goiria recordó a los presentes que “el mayor coste de la obesidad es siempre el coste humano. Las patologías asociadas a la obesidad, como diabetes, hipertensión arterial, cardiopatías, etc. causan el 80 por ciento de las muertes prematuras entre la población, por lo que estamos ante un problema sanitario de primer orden”. También indicó que la prevalencia de la obesidad “es en estos momentos muy relevante y, desgraciadamente, va en aumento”.

El ejercicio como tratamiento médico

Juan Goiria manifestó que cualquier intervención en la empresa o institución desde el punto de vista corporativo y, en especial, los programas médicos de detección, asesoramiento dietético y de ejercicio físico “más como tratamiento que como recomendación”, aportan a la plantilla y a la propia empresa “beneficios mutuos y tangibles, que conllevan una mejor salud de los empleados, una mayor productividad de la compañía e incluso una mejor valoración de su imagen corporativa”.

La jornada monográfica sobre Alimentación y Trabajo. El Sobrepeso y la Obesidad estuvo organizada por el Ayuntamiento de Bilbao, la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao y la Sociedad Vasca de Medicina del Trabajo. Además, contó con la colaboración de Osalan (Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales) y la Agencia Europea de Salud y Seguridad en el Trabajo, y el patrocinio de Laboratorios Abbott.

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