El examen de Osalan en Salburua
Al llegar al edificio en obras, uno de los muchos que se levantan en un barrio que se encuentra en plena expansión en la capital alavesa como es Salburua donde numerosas grúas copan todo el protagonismo, entre 20 y 30 encofradores se encuentran en plena faena. Mientras unos se afanan en el movimiento de tierras en una primera fase, a continuación otros operarios se encuentran realizando las labores de cimentación, y a unos pocos metros el resto de operarios está en la fase de estructuras. DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA ha acompañado a dos técnicos de Osalan, uno de ellos habilitado para realizar labores de inspección y requerir a la promotora de la obra que subsane posibles deficiencias, en una visita a una obra en construcción.
Nada más llegar, Pedro Martínez de La Hidalga, técnico de prevención de riesgos laborales de Osalan, hace una “primera fotografía” de la situación.
El vallado general y las redes
Se trata de un edificio que contará en el futuro con 190 viviendas. Al acercarnos a la obra, el técnico observa que el vallado general que limita el acceso a los trabajos de construcción es correcto y está bien anclado. Llegamos a una de las casetas de obra donde la responsable de seguridad laboral de la promotora nos está esperando. “La construcción es un sector muy dinámico, precisamente se caracteriza por eso, más allá de la subcontratación y de la eventualidad. Una obra está en continuos cambios y las deficiencias con riesgo real que se detectan en relación a la falta de seguridad para los propios operarios tienen que ser subsanadas en un plazo muy breve, de manera inminente”, explica el técnico Martínez de La Hidalga mientras observa, en el recorrido por la obra, si los accesos al tajo son correctos en un primer análisis general.
El plan de prevención
Además de realizar “visitas sorpresa” en las obras sin avisar a los responsables de la constructora, los técnicos de Osalan, el Instituto vasco de Seguridad y Salud Laboral, tienen un papel fundamental en la labor de prevención. “Para ello, acudimos a reuniones donde participa el coordinador de la obra y los responsables de las diferentes contratas que trabajan en la construcción de un edificio para analizar qué áreas reforzar en cuanto a seguridad en cada proceso, sobre el plan de prevención de riesgos que ha elaborado la compañía constructora principal”, explica el técnico Martínez de La Hidalga.
Al mismo tiempo, recuerda que en una obra existen tres fases críticas donde los riesgos son mayores, el movimiento de tierras, la cimentación y las fachadas. Mientras observa detalles durante la visita, tales como si la protección de los huecos está cubierta con redes o cómo un operario está hormigonando, el técnico pone de relieve una realidad. “En la mayoría de los casos, los elementos formales se cumplen. Una constructora tiene elaborado el plan de seguridad de riesgos laborales del conjunto de la obra y de cómo actuar en cada fase. Las contratas también tienen los informes cumplimentados sobre la seguridad laboral con la firma de los trabajadores de haber realizado cursos de formación. Vamos, que los papeles están bien, pero en ocasiones no se trasladan a la realidad y falla la coordinación entre empresas”.
Pruebas y testigos
Al ir finalizando el recorrido, el técnico de Osalan habla sobre cuando tienen que acudir a un accidente mortal. Son de los primeros en llegar debido a que reciben un aviso de SOS Deiak. “Lo primero que tenemos que hacer es recoger todas las pruebas posibles para saber cómo ha ocurrido el fallecimiento y hablar con el mayor número de testigos para hacer un informe y enviarlo a Delegación de Trabajo”.
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