En su intervención, se refirió a los últimos datos en materia de siniestralidad de la Dirección General de Trabajo correspondientes al mes de octubre, y que sitúan el índice de incidencia de la siniestralidad en la Comunitat en el 5,5 por ciento.
«La siniestralidad en el trabajo empieza a concentrarse en jóvenes e inmigrantes que desarrollan su actividad en los sectores menos protegidos, donde también aparecen nuevos tipos de enfermedades profesionales», según alertó ayer el presidente del Consejo Económico y Social (CES), Marcos Peña. Apuntó, además, que la lucha para la prevención de riesgos laborales requiere mucho más dinero. Como prueba de su tesis resaltó el gasto en publicidad contra los accidentes de tráfico que «nada tiene que ver» con la inversión en las campañas para erradicar los siniestros laborales.
(La Rioja)
Las palabras de Peña tuvieron lugar, en la sede del CES, durante la presentación del libro Historia de la Prevención de Riesgos Laborales en España, editado por la Fundación Largo Caballero, vinculada a UGT, con la colaboración del Ministerio de Trabajo y el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. En nombre del Gobierno habló el secretario general de Empleo, Antonio González, quien subrayó que «el verdadero desafío para evitar los accidentes» radica en «la mejora de las condiciones laborales».
La directora de la Fundación, Almudena Asenjo, recordó la urgencia de paliar la siniestralidad en el trabajo, puesto que «el 20% de los accidentes que se registran en la UE se produce en España». Insistió en que los percances profesionales están vinculados con la precariedad en el empleo.
En este sentido, añadió que el 20% de los accidentes se produce en las actividades que externalizan las compañías, es decir, que contratan y subcontratan con otras sociedades o con personas ajenas y en las empresas de trabajo temporal. Al mismo tiempo lamentó que «la calidad de las actuaciones preventivas sea todavía nula o escasa».
La representante confederal de UGT, Dolors Hernández, ratificó las opiniones del resto de los participantes. Aseguró que la precariedad laboral «hace que se agudice el problema de la mortalidad en el trabajo».
«Peligro de muerte»
Respecto al libro, el director del Instituto, Ángel Rubio, explicó que se trata de una obra estructurada en dos bloques. El primero se refiere a la «misión histórica de la prevención desde 1900 a 1995», y el segundo, a la problemática actual. El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, es el autor del prólogo, en el que señala que «la mejora de las condiciones de seguridad y salud en el trabajo y con ello la reducción de la siniestralidad laboral constituye uno de los objetivos más importantes y una prioridad de su política laboral que es posible y necesario desarrollar».
El libro está ilustrado con carteles del Siglo XX. Las litografías invitaban ya en el año 1939 a llevar a cabo medidas preventivas y a «cuidar las pequeñas heridas». Entre otros símbolos aparecía la calavera con los dos huesos cruzados para indicar «no tocar, peligro de muerte».
El Instituto Nacional de Medicina y Seguridad del Trabajo recomendaba, a principio de los 60, «protegerse adecuadamente» y «condenar las herramientas en mal uso». La obra termina con fotografías de procesos productivos mordernos para recordar las últimas medidas desarrolladas en la presente legislatura.
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